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Para todos aquellos que les guste escribir todo tipo de historias con todo tipo de contenidos, éste es su lugar: Dark Business.

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Bienvenidos a Dark Business

Bienvenidos a Dark Business, un blog donde podréis encontrar fanfics variados de autores diferentes.

Espero que os gusten, de verdad...

Es IMPORTANTE leer las presentaciones de los autores para saber, más o menos, su método de trabajo.

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Pausa general

Llevo bastante tiempo pensando, negando lo evidente, pero creo que es una gran estupidez seguir negándolo. Abrí este blog con el fin de pasar el rato, de postear mis fanfics, y después para darle una oportunidad de publicar a otros autores. Pero llevo ya mucho tiempo dejando todo esto de lado, y la mayor parte de los demás autores (por no decir todos) pasan absolutamente de este blog. Así que no me queda más remedio que hacer lo siguiente:

Este blog queda parado. No se volverá a publicar absolutamente nada (al menos mío) en una temporada.

Disculpad las molestias.

Kyara.

P.D: quizás acabe dejando este blog solo para mis publicaciones y para nadie más.

domingo, 18 de octubre de 2009

Diario de un guitarrista de VK - Cap.18

Cap. 18 (Drama by: Ruki)

Tras la repentina faena que nos había caído, el grupo volvió a sumirse en la introspección. Los ensayos fueron suspendidos durante tres días para todos nosotros, aunque Ruki estuvo 3 semanas sin dar señales de vida. Kai nos había rogado y repetido que no fuéramos a verlo, que lo que nuestro vocalista necesitaba era estar solo y desahogarse. Pero tras estar veintiún días aguantando el silencio y las caras descompuestas de Reita ante todo lo que le recordaba al chibi, decidió prepararnos a todos para darle una visita.

- He de avisaros… - nos murmuró Kai, mientras el chofer terminaba de aparcar- … puede que no lo reconozcáis… no le digáis a Ruki como se ve… sabéis como es para su aspecto – miró serio a Aoi y a Reita- queremos animarlo, no deprimirlo aún mas.
- Si, si – Akira abrió la puerta con prisas para salir volado del auto.

Juntos corrimos a tocar al telefonillo, pensamos que jamás nos abriría, así que Kai sacó la copia de las llaves que todos habíamos dejado en la disquera, y buscó las de Ruki. Reita y yo, sorprendidos, lo vimos pelearse por las llaves con Aoi, hasta que Reita, histérico se las arrancó de las manos y encontró a la primera la llave que era.

Corrí con él hasta la puerta principal, y nos sorprendió escuchar ruidos y sonidos de cosas cayendo. Miré asustado a Reita, que me devolvía la mirada con la misma intensidad. Con lentitud, el bajista fue abriendo la puerta, pero igual que yo, no se atrevió a mirar dentro. Ahora que nos encontrábamos en el piso del menor, no queríamos ver su estado. .. Estaba alterado…

- Ruki~- lo llamo Aoi, mientras se colaba en el hogar por en medio de Reita y de mi- ¿Estás en casa?

Un gruñido y el sonido de algo romperse fue toda la respuesta que obtuvimos. Acabamos de entrar a la casa siendo empujados por Kai quien cerró la puerta tras Reita.

- Vamos a buscarlo – nos susurró, hiendo tras Aoi.

Nos encontramos a Ruki, con la misma ropa del entierro (estaba toda raída), con un cubo y un paño, con el cual estregaba una y otra vez el piso alrededor de los muebles.

- Ru… Ruki… ¿Qué haces? – le pregunte al verlo.
- Hola Uruha- me dijo susurrando sin siquiera levantar la mirada de su tarea- … está todo sucio... He de limpiarlo todo… no sale... no sale…

Después de un buen rato estregando el suelo, se levantó para escurrir el trapo e ir en busca de otro (ese ya no servia para nada, casi había desaparecido por la fuerza con la que el chibi lo estregaba todo) , para comenzar a limpiar unos muebles, que estaban mas que brillantes…
Reita me miró. Conocíamos muy bien esa faceta del vocal, al contrario que Aoi y que Kai, que lo conocían de menos tiempo.

- Ruki… chibi… - se le acercó Reita lentamente, para tomarlo del mentón para hacer que dejase de mirar los muebles.
- ¿Rei-kun…?- El vocal lo miraba sin llegar a enfocarlo del todo.

Yo me acerqué tomándolo de la mano, retirándole lentamente el paño, para sustituirlo por mi mano.

- Hola, chibi-tan… - murmuré, para tratar de llamarle la atención.

Reita enseguida comenzó a acariciarle la mejilla dulcemente, mientras tratábamos de traerlo de vuelta.

- Enano, tienes todo brillante, ¡Dios mío!! – Se quejó medio en broma Reita, tratando de ponerle humor al asunto y llegar a donde quiera que la mente del vocal se encontrara – yo no podría vivir con tigo…. ¡Esta tan limpio que me quedo siego si miro a algo fijamente!
- Yo tampoco podría vivir con el tapón este.

Algo pareció caerse, y los ojos del vocal nos enfocaron, y Ruki pareció volver en sí por unos instantes, el tiempo justo para gritarnos:

- ¡¡No soy ningún tapón!! Tengo buenas medidas – se giró hacia Reita- ¡y sí está sucio! Lo que pasa es que tú no lo ves porque vives dentro de tu propia mierda ¡Contigo sí que no hay quien viva!
- Ruki, te estas pasando – le susurré- sabemos que estas mal por lo de Reila, por eso hemos venido, no tienes por qué…
- ¿¡Y qué coño sabrás tú!? – Me interrumpió- Tú nunca has amado a nadie, ¡nunca sabrás qué es lo que yo siento!

Me puse pálido recibiendo sin llegar a creerme que realmente todas esas palabras estaban saliendo de la boca de nuestro vocal.

- Desde que te dejó Yune no has hecho nada más que ir de cama en cama. ¡¡¡Eres un puto!!!
- ¡¡Ya basta Ruki!!- Reita le tomó de los hombros – Shima no te ha dicho nada que no sea cierto.
- ¡¡Yo tampoco!!


Mientras Reita discutía con Ruki que volvía ha tratar de limpiarlo todo, yo me acerqué al sofá para dejarme caer abatido...

- así que es eso lo que piensa de mí- murmuré casi mas para mí mismo que para alguien mas. Por eso no me esperé que Kai pasara su mano por sobre mi hombro, tratando de animarme.

- Sabes que realmente no piensa eso, Uruha – me miró con una profunda tristeza en la mirada- sabes que lo dice solo por que está mal, estoy seguro de que nuestro Ruki, jamás te diría eso…
- Ya… - le murmuré. Realmente me dolía todo lo que Ruki me había, dicho… y lo peor de todo, es que había tenido razón.

Pronto Kai no lo pudio aguantar y se fue echo una furia, seguido de Aoi. Ruki no había dejado que Kai l cocinara nada, y éste se lo había tomado como una falta personal. Reita seguía persiguiendo a Ruki, quien derepente en lugar de limpiar, se estaba dedicando a romper todas sus osas.

- ¡¡Esto está sucio!! No se puede limpiar, ¡¡me tienen harto!! – Gritaba mientras botaba las cosas y Reita intentaba ineficazmente de evitar que estas se rompieran.

Derepente, reparé en que estaba en al casa del vocal, no os alarméis no tengo amnesia temporal ni nada de eso, simplemente, que para ser el hogar del chibi, ahí faltaba algo… una bola peluda que se solía pegar a mis zapatos y que no se despegaba por muchas patadas que de mi recibiese… y ese era el inseparable Yorsai de Ruki: Sabu-chan. Me puse a buscarlo por toda la casa, sin éxito.

-Etto… ¿Reita?
- ¿Si? ¡Ya Ruki deja esa figura en paz!! – Me respondió persiguiendo a un Ruki que corría por toda la casa golpeando una figurilla de madera contra todas las paredes y muebles que encontraba.
- Etto… ¿As visto a Sabu-chan?
- Mmm… ahora que lo pienso no… que raro… - Miró al vocal al que por fin había atrapado y al que le trataba de quitar la figura que ya se había quedado sin cabeza y sin un brazo – Ruki, ¿Dónde está el chucho?
- Estará durmiendo – Se hincó de hombros- últimamente lo hace mucho.

Con temor busqué debajo de las camas y de cada puerta en busca del maldito perro… y lo encontré dentro de su caseta, echo un ovillo.

- Menos mal… - Fue entonces que vi que el comedero estaba totalmente lleno y el agua intacta - ... - ¡OH! ¡no!...

Me acerque con cuidado y tomé el palo de la fregona para tocar con ella el cuerpo de Sabu.

Tenía que confirmar mis sospechas… pero si en verdad ese perro estaba bien me podía arrancar la mano por despertarlo,… Sabu me tenia manía… y tampoco quería correr ese riesgo… lo pique un poco, en el lomo… luego hice un poco de mas presión, pero el perro ni se movió…

- Reita…- susurré - ¡Reita! – lo terminé por llamar a gritos.

No sabia que hacer… Reita llego enseguida ami lado. Había dejado a Ruki en la sala, quien enseguida volvió a limpiar todo el desorden que él mismo había creado.

- Reita, mira – volví a pinchar con el palo de la fregona al perro que seguía sin moverse- .. ¿esta...?

No puede terminar la frase, ya que las lágrimas se agolparon en mis ojos y me trancaron la garganta... Valla si al final resulta que le iba a tener aprecio al chucho que nunca me dejaba tranquilo en esa casa.

- No se... vamos a comprobarlo – Reita introdujo sus manos en la caseta del perro, para tratar de sacarlo.

Sabu jamás había mordido a Reita, no se si por respeto o por miedo al bajista… por que a mi siempre me mordía cada vez que tenia oportunidad… mentira... Ahora que me acuerdo... Una vez había mordido a Reita en la nariz... Eso si que había sido cómico.

- No… aún respira… pero está muy mal… - murmuró Reita, cogiendo al perro como si de un bebe se tratase- Uruha trae una sabana o un trapo grande… vamos a llevárnoslo antes de que Ruki lo vea…
Corrí en busca de una sabana vieja y volví con Reita, Ruki se había quedado quieto en la sala. Me había visto correr por la casa hacia el cuarto de lavar y bajar de nuevo corriendo con el trapo viejo. Pero su mente rota no lograba unir cabos en ese momento.

- Toma - Reita lo tomo y enredó a Sabu en el, que simplemente dio un pequeño quejido ante tanto movimiento - ... ¿Esta muy mal?
- Es un perro viejo, Uru... – Le paso la mano por el hocico, mientras el perro volvía a cerrar los ojos con cansancio- Vamos a llevarlo al veterinario…

Al salir al pasillo nos encontramos con Ruki, que nos miraba estupefacto, había dejado de limpiar y nos miraba con terror.

- ¿Dónde esta Sabu-chan? – miro a Reita y el bulto que llevaba en sus brazos- ¿¡Qué hacéis!? ¿¡A dónde os lo lleváis!?
- Me lo llevo, Ruki – le dijo serio Reita- Tu no estas en tus cabales, no lo estas cuidando.
- ¡Si lo estoy cuidando! ¡¡Es él el que no quiere comer!!
- ¿Hace cuanto que no come, Ruki? – le pregunte asustado.
- Mmm...no se,… una semana... o así… - sus ojos se comenzaban a rallarse - debe de estar triste…
- ¡Un perro no deja de comer por que este triste, Ruki! – Le reprendió Reita- me voy – anuncio para seguir su camino.
- ¡¡No!! ¡¡ No te lo lleves!! – agarre a Ruki, que trataba de impedir nuestra marcha – No te lo lleves Reita, ¡no! ¡¡por favor!! - Ruki callo de rodillas en el piso cuando la puerta se cerró tras Reita - Sabu... Sabu-chan…
Abrasé al chibi hasta que dejó de temblar.
- Ruki… - le susurré mientra le acariciaba los cabellos- Sabu, es un perro viejo… ya está mayor… Reita lo fue a llevar al veterinario… ya veras como se recupera, ¿si?.. pero para que te lo puedan devolver has de estar bien, ¿si?
- No... Reita no me lo va a devolver… - me miró entristecido- Sabu también me va a abandonar, ¿verdad? ¿También se va ha ir? … Shima… ¿Por qué?... ¿¡¡Por qué coño se mueren todos!!?
- Ruki… así es la vida… todos vamos a morir...
- ¡¡Pues yo no quiero que tú y Reita mueran!! – volvió a llorar
- ¡Yo tampoco me quiero morir Ruki!! – me asusté- yo no pienso morirme tan pronto…
- Pero mira… - me señaló a la zona de la sala en la cual habían encontrado el cuerpo de Reila- ella se suicidó… y Sabu –chan a intentado hacer lo mismo… ¿¡Tan malo soy!? ¿¡¡Tanto me odian como para hacer eso!!?

Ruki volvió a refugiarse en mi pecho a llorar. Al cabo de un rato conseguí levantarlo , y lo lleve al baño, le preparé el baño y lo deje metido en la tina mientras preparaba la lavadora, y metía la ropa que no se había quitado en semanas, para luego ir a buscar una ropa mas cómoda para el pequeño. Volví enseguida al baño, ya que temía que hiciese alguna locura, y lo ayudé a enjabonarse, poco a poco, se fue relajando, y parecía que poco a poco estaba recuperando a nuestro vocal, algo mas demacrado por el dolor,… pero era nuestro querido Chibi.
Al rato Reita me llamó. Deje a Ruki sobre su cama y me fui a la ala a hablar con él.

- Van a sacrificar a Sabu… - murmuró
- Y ahora… ¿Qué hacemos?
- No se… ¿Cómo está el chibi?
- Mejor... ya no esta metido en ese trance de “macro-limpieza”…
- Me alegro… ¿crees que…?
- Si... deberíamos… si no se despide de Sabu… nos lo restregará toda la vida…
- Ya... pero…
- Tranquilo, Reita… tienes razón, mejor no el decimos...
- Cuando este mejor nos matara…
- Uru… - Ruki había llegado ami lado.
- Ruki- lo mire- Ruki... yo…
- ¿Qué paso con Sabu-chan? – lo miré, realmente, parecía que pudiese soportarlo
-¡¡No le digas Uruha!!? – me dijo Reita desde el otro lado del teléfono.
-no... Akira... tiene derecho a saberlo.. es su dueño- le dije a Reia- Ruki… Sabu está muy viejo… los veterinarios dicen que es mejor sacrificarlo para que no sufra mas…
- ¿Estaba sufriendo?... – murmuro Ruki apenado- … no me di cuenta... – bajó la cabeza- debí de atenderlo mejor...
- Ruki...- lo llame-... ¿quieres… ir a despedirte de él?
- ¿Puedo?
- Reita dile que esperen, ¿si?
- Vale... se lo diré al veterinario – me respondió Reita del otro lado de la línea- nos vemos - Y colgó.

Abrace al pequeño vocal, que tenia la mirada perdida. Recogimos las cosas, y salimos al veterinario, que por suerte estaba a solo unas calles de distancia. Nos dejaron ver al yorsai, y después le pincharon para que poco a poco se fuera quedando dormido. Como si Sabu supiese lo que estábamos haciendo, lamió el brazo de Ruki, quien se había sentado a su lado para acompañarlo.

- ¡Oh! Sabu, yo también te quiero, te echaré mucho de menos – sollozó Ruki- .. gomene... por estas tres últimas semanas, Sabu-chan... gomenne...

El perro, movió con lentitud su cola y le volvió a lamer la mano a Ruki quien le beso en el hocico, y lo abrazó hasta que el perro dejo de respirar…

- ¡¡Sabu!!

Abrazamos al chibi para darle nuestro apoyo, hasta que el veterinario volvió para tomarle las pulsaciones, y confirmarnos la muerte del perro. Ruki y yo volvimos a la casa del vocal, mientras Reita se quedo para ir a enterrar el cuerpo del animal. Más tarde nos diría donde había sido para que le pudiésemos llevar flores.
Acosté al pequeño vocal en la cama, y cuando me fui a levantar sus manos me apresaron contra su cuerpo

- no te vallas uru… no me dejes tu también…
- Ruki…

Volví a acostarme con el chibi, besándole la frente y acariciándole los cabellos.