Se Buscan Autores

Para todos aquellos que les guste escribir todo tipo de historias con todo tipo de contenidos, éste es su lugar: Dark Business.

Así que, si te interesa publicar en el blog tus historias, escríbeme a: KeiraLogan@gmail.com y estaré encantada de incluíros como autores.

En el mail debéis incluir la dirección de correo con la que queréis entrar y a la que os llegarán los comentarios que os dejen en las entradas publicadas. Todos aquellos que sean aceptados deberán cumplir unas normas básicas que os escribiré en un mail como respuesta al vuestro.

Bienvenidos a Dark Business

Bienvenidos a Dark Business, un blog donde podréis encontrar fanfics variados de autores diferentes.

Espero que os gusten, de verdad...

Es IMPORTANTE leer las presentaciones de los autores para saber, más o menos, su método de trabajo.

Para dudas y sugerencias que no entren en el tag (asi como peticiones para unirse al blog) mandad un email aquí: KeiraLogan@gmail.com

¡Y usad el tag por favor!

¡Gracias por leer!


Pausa general

Llevo bastante tiempo pensando, negando lo evidente, pero creo que es una gran estupidez seguir negándolo. Abrí este blog con el fin de pasar el rato, de postear mis fanfics, y después para darle una oportunidad de publicar a otros autores. Pero llevo ya mucho tiempo dejando todo esto de lado, y la mayor parte de los demás autores (por no decir todos) pasan absolutamente de este blog. Así que no me queda más remedio que hacer lo siguiente:

Este blog queda parado. No se volverá a publicar absolutamente nada (al menos mío) en una temporada.

Disculpad las molestias.

Kyara.

P.D: quizás acabe dejando este blog solo para mis publicaciones y para nadie más.

viernes, 28 de octubre de 2011

Cancelación de fanfics

Tras cierto tiempo pensando, he decidido cancelar algunos de mis fanfics.
Actualmente tengo en publicación y en proyectos: Hermanos, Amor de hermanos, Vidas Compartidas y las series Walking With Death y Welcome to our Dark Business. De todas estas historias, serán canceladas las tres primeras, quedando en publicación únicamente las dos series. Si he tomado esta decisión es porque ahora mismo no me veo con ganas de reescribir Hermanos ni de hacer Amor de hermanos. En cuanto a Vidas Compartidas, es por mi propio estado de ánimo: cuando empecé con ella que tenía depresión y tendencias suicidas por ciertos... problemas con algunas personas, y ahora mismo mi estado emocional es todo lo contrario. Aunque podría segir escribiendo, que puedo, no sería lo mismo, no tendría tanta intensidad, aunque trataré de retomarla en algún momento.
Perdón por las molestias causadas, espero que mis nuevas historias sean de vuestro agrado. Hasta la próxima.

Kyara

sábado, 6 de agosto de 2011

Otra parada veraniega

Ya que tanto Kalrathia como Juliet no van a estar por una temporada en el blog ya que se han ido de vacaciones, yo también hago paron veraniego. Pero no porque me vaya de vacaciones, sino porque mi padre se queda de vacaciones y no podré usar el pc...
Trabajaré en el segundo capítulo de Dark Business y en terminar el primero de Walking With Death Para subirlos cuando vuelva, que será entre finales de agosto o principios de septiembre.
Que por cierto, en septiembre tengo exámenes de nivel de inglés para entrar al centro de idiomas de la Universidad de León, ¡deseadme suerte plis!
Nos vemos ^^

Kyara

miércoles, 3 de agosto de 2011

Serie Welcome to our Dark Business - Dark Business - Song 1

01. Song 1

“The same blood, the same cells
The same God, the same hell
The same life, the same love
Somebody, anybody, everybody stand up”



06 de Diciembre – 23:37

Me recliné en la silla de mi despacho con las manos entrecruzadas y los codos apoyados en los reposabrazos. Al mirar de nuevo la pantalla una sonrisa torcida se dibujó en mi rostro. Fue entonces cuando él entró al despacho desde una de las puertas del pequeño pasillo que daba a la puerta de entrada portando un par de tazas de café.
Dejó una de ellas frente a mí y me miró con curiosidad.
-Hacía tiempo que no veía una sonrisa como esa. ¿A qué se debe el motivo?-su voz, tan suave y a la vez profunda, sonó un tanto seca, sin sentimiento alguno reflejado en ella. Como de costumbre.
-Parece-cogí la taza y le di un pequeño sorbo al café- que por fin voy a tener un poco de diversión-mi sonrisa se ensanchó, y volví a mirar las fichas y fotos abiertas en la pantalla del ordenador. Por último, reproduje el vídeo que había conseguido de una de las cámaras de tráfico esta mañana. Ciertamente, esta ocasión no podía ser desperdiciada...

07 de Diciembre – 8:29

Bostecé mientras me estiraba y miré al cielo. Tan sólo había unas pocas nubes en el inmenso azul, todavía bastante oscuro, y si había más no podía verlas, los altos edificios no dejaban ver mucho, pero si lo suficiente para saber que haría buen día, y eso era algo increíble teniendo en cuenta que estamos en la segunda semana de diciembre.
-Keith, o bajas de las nubes o acabaremos llegando tarde.
-Oh vamos Alex, no siempre se puede disfrutar de un día así siendo diciembre-protestó una voz femenina.
Eso Alex-bajé la mirada, sonriendo-, hazle caso a tu hermana.
Alex y Nadia son dos de mis mejores amigos, nos conocemos desde pequeños y vamos juntos a clase (bueno, Nadia no, ella es un año menor que nosotros).-Ya sabes que me gustaría, pero sabéis de sobra que detesto llegar tarde a clase-Alex comenzó a caminar.
-Lo se, lo se-me puse a su altura.
Nadia suspiró, aburrida.
-Por cierto, ¿es verdad que hoy viene una chica nueva y se incorpora a vuestra clase?-dijo, colocándose entre Alex y yo.
-Sí, algo así dijo el tutor ayer, ¿no, Alex?
Alex asintió.
-Me pregunto cómo será. Espero que me la presentéis-Nadia nos apuntó con un dedo amenazante.
-Está bien, hermanita, está bien-Nadia dio un pequeño salto mientras decía algo que sonaba como “¡yay!”-. Me pregunto de dónde vendrá.
-Ya nos enteraremos-dije.
Lo que me pregunto es qué pensará ella sobre la ciudad, me gustaría saber su primera impresión sobre todo esto.
Nuestra ciudad está cerca de la costa oeste de los Estados Unidos y, a mí por lo menos, me resulta mucho más grande de lo que parece.
Todas las personas que viven aquí son únicas y diferentes, llenando la ciudad con sus historias y sus relaciones con otras personas, haciendo todo esto cada vez más grande. Adoro vivir aquí, ir a comer un helado con Alex y Nadia en verano, quedar con el grupo de Leonard para ir a dar una vuelta y tomar un refresco o ir solo al parque a caminar y a observar a las personas a mi alrededor. Aquí siempre encuentro algo que hacer.

8:35

Cuando Alex y yo entramos a clase y fuimos a dejar nuestras cosas vimos que había alguien esperándonos, un chico y una chica: Max y Seri, los dos un año mayores que Alex y yo.
Max tiene el pelo castaño claro tirando a rubio, los ojos marrones y cierta adoración por la Coca-Cola. Vestía pantalones anchos de color beige, deportivas y una sudadera de color gris oscuro. Seri, por el contrario, tiene el pelo a la altura de los hombros. Rubio con mechas moradas, y sus ojos son azules. Vestía botas grises, pantalones morados y una sudadera de color gris claro con capucha. Ambos estaban sentados en nuestras mesas y se levantaron cuando nos acercamos.
-¡Buenos días!-dijeron al unísono
-Buenas-Alex fue hacia su asiento, pegado a la ventana, dejó la mochila y se sentó.
-Hola Seri, Max-dejé mis cosas en el asiento contiguo al de Alex
-¿Qué tal?-Max nos miró
-Muerto de sueño-Alex extendió los brazos sobre la mesa y enterró el rostro en ellos.
-Pobrecillo. ¿A caso saliste con alguien?-Seri le miró sonriendo pícaramente.
-La verdad es que no-levantó un poco la cabeza-. Estuve estudiando hasta tarde, tenía que recuperar el tiempo perdido.
-Bien hecho-Max rió-. Por cierto, ¿os apetece quedar esta tarde?
-El último examen de la evaluación es el viernes, pero no es muy complicado, así que por mí vale-dijo Alex
-Lo mismo para mí-dije. ¿En frente de la pizzería de siempre?
-Perfecto, avisaré a Leonard. Será mejor que nos vayamos ya, Seri.
-¡Vale! Nos vemos después, chicos-dijo Seri, y ambos se fueron.
Me senté y saqué los libros de la primera hora de clase, español. Alex hizo lo mismo.
-¿De verdad estuviste estudiando?-le pregunté
-Eh…-pareció dudar-Vale, lo confieso, estuve jugando a la consola hasta tarde.
-¡Lo sabía! Bueno, no lo sabía, pensaba que sería lo de siempre, que estarías con uno de tus ligues.
-Joder, menuda opinión tenéis todos de mí...
Me reí, y Alex me dedicó una preciosa mirada asesina. Justo en ese momento tocó el timbre y entró nuestro tutor y profesor de español, Henry.
-Buenos días a todos-dejó sus cosas en la mesa-. Bien, como os dije ayer, hoy tenemos una nueva alumna en clase, y quiero que ahora permanezcáis en silencio para que ella se presente-miró hacia la puerta-. Puedes pasar.
Cuando entró, todo a mi alrededor pareció ralentizarse, y mi mirada quedó fija en ella, como si fuese un imán.
Ella era alta, delgada, esbelta, los brillantes ojos negros recorriendo el aula con curiosidad, la larga melena castaña desparramándose sobre sus hombros y espalda. Vestía pantalones vaqueros largos y oscuros, botas negras y una camiseta de manga larga de color verde claro. Dejó la mochila, de color naranja, a sus pies. Llevaba una cazadora cogida con la mano.
-Mi nombre es Sara Archer-comenzó. Su voz sonó dulce y suave-, vengo de Jacksonville, me mudé aquí ayer. Encantada de conoceros-sonrió.

8:47

Después de presentarme busqué una mesa vacía entre la gente, y la encontré, en la columna doble de la ventana, detrás de un chico rubio. Vestía pantalones vaqueros, deportivas y una camisa blanca de manga larga. Una cazadora de cuero colgaba de su silla.
Colgué mi cazadora en el respaldo de mi silla, me senté y saqué los libros de la primera hora. Entonces, el chico rubio se giró con una gran sonrisa en el rostro y pude ver que sus ojos eran verdes. Su compañero me miró con los ojos grises llenos de curiosidad.
-Soy Keith, encantado-dijo el chico rubio, y después señaló a su compañero-. Él es Alex-el chico de los ojos grises, Alex, inclinó la cabeza en un saludo.
-Igualmente-dije
-Oye, Sara, si necesitas alguna cosa avísanos, ¿vale?-dijo Keith
-Vale, ¡gracias!-sonreí
Aún sonriendo, se dio la vuelta y se puso a hablar con Alex. Yo, al no tener con quién hablar, miré el paisaje. Las vistas eran muy distintas de las que se veían desde la ventana de mi antiguo instituto en Jacksonville: el cielo, las nubes, ambos se podían ver entre los edificios y algunos árboles. En la zona visible del patio pude ver parte de una cancha de baloncesto que nadie estaba usando en ese momento y un par de bancos pegados a una pared.
Suspiré y me giré hacia el encerado, dispuesta a atender y tomar apuntes.

11:20

Cuando tocó la campana anunciando la hora del recreo guardé todas mis cosas, saqué un bocadillo y, cuando fui a coger mi cazadora, vi a una chica de pelo y ojos negros mirándome con fijeza, casi sin pestañear, su rostro totalmente severo. Justo en el momento en el que me iba a cercar a ella, una mano se posó en mi hombro. Al girarme, vi que se trataba de Keith.
-¿Te apetece venir con Alex y conmigo? Así no estarás sola-dijo
-¿Qué? ¡Ah, vale! Tan solo...-me volví a girar, pero la chica ya no estaba, y tampoco sus cosas. Sacudí la cabeza y seguí a Keith hasta la puerta, donde Alex nos estaba esperando.
-¿Qué tal las tres primeras horas?-preguntó Keith mientras se ponía la cazadora.
-Un poco aburridas, además ya había dado esto en Jacksonville, la semana pasada-le imité.
-Puedes tomártelo como un tiempo para adaptarte al instituto, visto así es toda una ventaja-Alex introdujo una mano en el bolsillo del pantalón; en la otra mano sujetaba su cazadora, que parecía no tener intención de ponerse por el momento.
Una vez salimos al patio, fuimos a una pared en la que daba el sol, Alex se apoyó en ella y yo empecé a comer el bocadillo. Al mirar a Keith, vi que parecía buscar a alguien con la mirada y, cuando finalmente encontró a quien buscaba, se alejó de nosotros. Al volver, una chica caminaba a su lado.
-Ella es Nadia, la hermana de Alex-dijo Keith.
Nadia era delgada y un poco más baja que yo. Llevaba el pelo, de color castaño y largo hasta la altura de la barbilla, adornado con unas horquillas. Los ojos, como los de su hermano. Vestía una falda a cuadros en tonos azules, medias negras, botas del mismo color y llevaba una chaqueta abierta sobre una camisa de color violeta. Al acercarse a mí pude apreciar su gran parecido físico a Alex.
-¡Hola!-exclamó jovialmente-. Yo soy Nadia, ¡encantada de conocerte!
-Igualmente. Yo soy Sara.
-¡Qué nombre más bonito! ¡Me gusta!-sonrió-. ¿Te han dado guerra estos dos?-preguntó, señalando a su hermano y a Keith.
-Qué va, todo lo contrario, han sido muy amables conmigo-me reí suavemente.
Keith me guiñó un ojo y sonrió. Alex, por su parte, se apoyó contra la pared. No me había fijado mucho en él hasta entonces, y me arrepentí por ello. Vestía pantalones negros un poco anchos, deportivas negras, una camiseta de manga larga blanca y encima una de manga corta negra. Realmente, esa ropa le favorecía.
Debió de notar que le estaba mirando, ya que de pronto me sonrió.
-Qué frío-dijo, y se puso su cazadora de cuero negro. Se apartó unos mechones de negro cabello de los ojos y me miró divertido-. ¿Ya te acostumbraste al tiempo de aquí, Sara?
-En ello estoy-dije mientras me frotaba el brazo con la única mano libre. Me había olvidado totalmente de mi bocadillo.
-Pobrecita. ¿Te abrazo para darte calor?-extendió el brazo izquierdo y pude ver un reloj plateado en su muñeca.
-No gracias-me sonrojé. Keith y Alex se rieron, y Nadia les golpeó a ambos.
-Ignórales, Sara-dijo Nadia, mientras ellos se frotaban donde ella les había golpeado.
-Por cierto, Sara, ¿cómo es que te mudaste aquí desde Jacksonville?-preguntó Keith.
Desvié un poco la mirada.
-Ah... eso...-me mordí ligeramente el labio inferior-Problemas familiares, nada más...
Los tres se me quedaron mirando durante un pequeño instante en total silencio. La verdad es que no me gustaba nada hablar del tema, pero acababa de conocerles a todos, y no quería soltárselo así tal cual, o soltarles el rollo de los problemas de mi familia.
De pronto, me di cuenta que unas cuantas chicas, y también unos cuantos chicos, me estaban mirando y murmuraban entre ellos. Eso me puso realmente incómoda, así que empecé a mordisquearme casi sin dame cuenta una uña.

Me fijé en que Sara se había puesto nerviosa, y la razón estaba más clara que el agua. No todo el mundo está acostumbrado a que una gran cantidad de gente se te quede mirando. Miré a Keith durante un instante y, al verlo asentir, me acerqué a Sara.
-Vámonos a otro sitio-dije, rodeando sus hombros con un brazo.
La conduje al vestíbulo del instituto, con Keith y Nadia caminando tras nosotros.
-Gracias...-dijo Sara.
-No hay por qué darlas-dije-. No todo el mundo está acostumbrado a que se le queden mirando, aunque realmente no es tan molesto.
-Claro, como a ti te miran allá a donde vas...-dijo Keith, riéndose levemente
Puse los ojos en blanco y me quedé mirándole, en plan “¿Y qué más da eso?”.
-¿Y eso por qué?-preguntó Sara, con la curiosidad pintada en la voz
-Ah, cierto... Nada, que mi hermano, vaya a donde vaya, deja a su paso una gran cantidad de tías con cara de idiotas mirándole embobadas-dijo Nadia, también riendo.
-Con cara de idiotas no, hermanita, sino con cara de haber visto al tío más sexy de toda la ciudad-sonreí, arqueando una ceja, provocando las risas de los demás.

11:45

Esperé pacientemente a que descolgase el teléfono. Cuando por fin lo hizo, su voz, suave y aterciopelada, me saludó como de costumbre.
-¿Necesitas algo? Ya sabes que no tengo problema en ayudarte.
Sonreí. Sí, eso era lo que necesitaba de él. Que me ayudase. No dudé ni un instante en pedírselo.
-Averigua por mí todo lo que puedas de Sara Archer.

11:52

De vuelta en mi asiento, y sin poder resistir la tentación, me giré buscando con la mirada a la chica que antes se me había quedado mirando. Estaba sentada dos sitios detrás de mí, escribiendo algo en un cuaderno. Me encogí de hombros y miré hacia delante, justo para sorprenderme al encontrarme a Keith y Alex mirándome.
-¿Tienes algo que hacer esta tarde?-preguntó Keith
-Pues... la verdad es que no, ¿por?- respondí, aún con la sorpresa en el cuerpo
-Era por presentarte a unos amigos y de paso enseñarte un poco la ciudad-Alex sonrió, y entonces me tendió un papel-. Por cierto, esta es la sala y la contraseña del chat que solemos usar, por si te apetece pasarte por ahí y hablar. También tienes la dirección del chat, por si no lo conocías.
Cogí el papel y, al mirar la dirección, sonreí.
-Conozco este chat, yo también lo uso. ¡Muchas gracias! Y por mí perfecto, lo de ir con vosotros por la tarde digo.
-Apúntame tu dirección aquí-dijo Keith, pasándome su agenda-, pasaremos a buscarte sobre las cinco de la tarde o así.
-Okay.

14:34

Al llegar a la puerta que había en la verja que rodeaba al recinto del instituto, Keith, Alex y Nadia se giraron hacia mí para despedirse.
-¿Sabes llegar hasta tu casa?-preguntó Keith, un poco preocupado-. Lo digo más que nada porque como llegaste ayer y tal...
-Ah, ya... no te preocupes, me sé el camino-me encogí de hombros ligeramente-. Más o menos-admití ante sus miradas de desconfianza-. ¡Pero de verdad que no hace falta que me acompañéis! ¡De verdad!
-Está bien-dijo Alex, riéndose-. Y recuerda, a las cinco pasamos a buscarte.
-Hasta la tarde-dije, sonriendo.
-¡Hasta la tarde!-Keith, Alex y Nadia se alejaron de mí, y yo me di media vuelta.
Empecé a caminar. Realmente no me acordaba muy bien del camino de vuelta a casa, y mi madre no podía venir a recogerme hoy, ya que tenía una entrevista de trabajo y no podía faltar. Crucé los dedos, rezando (aunque era atea) para encontrar el camino con rapidez. Traté de recordar los giros que había dado mi madre al traerme por la mañana pero a la inversa, hasta que llegué a un callejón sin salida. Definitivamente, me había perdido. Retrocedí, y al hacerlo me tropecé con un chico de pelo castaño largo hasta la barbilla vestido con deportivas, vaqueros de color azul claro y un jersey de manga larga de color naranja. Al fijarse en mí, sonrió de forma estúpida.
-Qué pasa, preciosa, ¿te has perdido? Si quieres puedo acompañarte a casa...
Le miré con asco, se le notaban totalmente las segundas intenciones a esa propuesta.
-Ehh...-me aparté de él como pude-no, gracias...
-Oh no digas eso, preciosa...-se acercó de nuevo, con una mano extendida en mi dirección.
-D-déjame en paz-solté, retrocediendo.
-No seas así, muñeca...
Desesperada, caminé hacia atrás más rápido hasta que tropecé de forma un tanto estúpida y acabé sentada en el suelo, con ese idiota con cara de pervertido acercándose cada vez más a mi.
-¿No ves que la señorita te ha dicho que la dejes en paz?-dijo una voz masculina a espaldas del pervertido.
El pervertido se giró, claramente molesto.
-Anda, si yo a ti te conozco... te llamabas Charlie, si no me equivoco-el desconocido, del cuál no podía ver el rostro, se rió-. ¿A caso te gusta acosar a chicas perdidas, Charlie?
-¡Maldito idiota!-exclamó el tal Charlie, notablemente ofendido-¡Te voy a dar la paliza de tu vida!
-Inténtalo si puedes.
Charlie echó el brazo derecho hacia atrás para golpearle, pero cuando lanzó el golpe el otro chico le esquivó y, a cambio, le dio un fuerte puñetazo en la cara mientras una sonrisa de superioridad se dibujaba en su rostro, tirando a Charlie hacia un lado de espaldas.
-Ya lo has intentado, ¿contento? Y ahora lárgate de una maldita vez si no quieres acabar en el asiento trasero de un coche de la policía.
Sin pararse a pensarlo ni un momento, Charlie se levantó y salió corriendo de allí. Le seguí con la mirada hasta que desapareció doblando una esquina.
Me giré hacia mi salvador, y entonces me fijé detenidamente en él. Era más alto que yo, delgado. Sus ojos azules reflejaban interés y su pelo era rubio y corto, aunque se notaba que no era rubio natural además de mostrar unos mechones castaños en determinados puntos. Vestía pantalones vaqueros grises y una cazadora del mismo color sobre una camiseta de color blanco. Llevaba dos anillos de plata lisos en los dedos índice y corazón de la mano izquierda y otros dos de la misma forma y color en los dedos índice y anular de la otra mano. Calzaba botas negras.
-¿Estás bien?-dijo, ladeando la cabeza y tendiéndome una mano.
-Sí-tomé su mano y me ayudó a levantarme. Me sacudí los pantalones-. Gracias, hum...
-Bryan, Bryan Mackencie.
-Gracias, Bryan. Yo soy Sara Archer.
-Encantado.
-Bueno, ahora si me disculpas, tengo que encontrar el camino de vuelta a mi casa-reí de forma un tanto avergonzada y empecé a caminar. Bryan se puso a mi altura con rapidez.
-Puedo ayudarte, si quieres-le miré, arqueando una ceja, a lo que él respondió alzando las manos-. Tranquila, no soy como ese idiota, lo juro.
No pude evitar reírme ante el comentario de Bryan, no me esperaba que dijese algo así.
-Está bien, está bien, ésta es mi dirección-se la dije
-No está muy lejos de aquí...-me miró, sonriendo-Sígueme.
Seguí a Bryan sin dudarlo. Por alguna extraña razón me inspiraba confianza, no como Charlie (aunque bueno, con esa cara de pervertido... creo que es totalmente normal).
-Eres nueva aquí, ¿me equivoco?-preguntó de pronto, pillándome totalmente desprevenida.
-Sí... me mudé ayer desde Jacksonville.
-Ya decía yo, no es normal que alguien se pierda de camino a casa...-sonrió-Pero no te preocupes, una vez que empieces a moverte por la ciudad no te perderás, sobre todo si vas con gente que conoce todo esto bien. Aunque por el momento deberías hacerte con un mapa.
-Tienes razón, debería hacerme con uno lo antes posible.
Seguimos caminando hasta que, de pronto, llegamos a un portal que reconocí como el del edificio donde vivía. Me giré para mirarle.
-Muchas gracias, Bryan.
-No hay por qué darlas. Espero poder volver a verte pronto.
-Igualmente. ¡Adiós!-dije, abriendo la puerta del portal. Él me sonrió y agitó la mano, y yo le devolví el saludo.

15:05

Al abrir la puerta de casa lo primero que vi fue una nota pegada con cinta adhesiva al marco del espejo de la entrada. Era de mi madre, cómo no. Decía que tenía la comida en el microondas, que la calentase y que comiese, que ella llegaría tarde a casa.
Suspiré, hice una bola con la nota y la metí en el bolsillo del pantalón mientras me dirigía a mi habitación para dejar mis cosas. Nada más colgar la cazadora en un perchero detrás de la puerta, encendí mi ordenador y entré en Internet. Escribí la dirección del chat y me conecté a la sala que usaba para hablar con mis amigos de Jacksonville... y con alguien más. Al conectarme, sólo estaba él.

Archer ha entrado en la sala.

Archer: Hola, Togusa.
Yue: Hola hermanita. ¿Qué tal estás?
Archer: Bien. Mamá me ha dejado la comida en el micro, todavía no ha llegado a casa.
Yue: ¿Y dónde está?
Archer: En una entrevista de trabajo, ni siquiera pudo venir a buscarme a la salida del instituto...
Yue: Ya veo...
Archer: ¿Y qué tal las cosas por ahí?
Yue: Bueno... más o menos como estaban al marcharos vosotras. La verdad es que te echo de menos, Sara...
Archer: Y yo a ti, hermano... en fin, me voy a comer, tengo hambre. Hablamos por la noche, ¿vale?
Yue: Vale... cuídate, ya me contarás qué tal te ha ido el día. Adiós.
Archer: Adiós.

Archer ha salido de la sala.

17:02

Justo cuando iba a mirar la hora en el reloj que había colgado en una de las paredes del salón, sonó el timbre del portero. Fui hasta la cocina y descolgué el teléfono.
-¿Diga?
-¿Sara? Soy yo, Keith. También están Alex y Nadia. ¿Bajas?
Sonreí al reconocer la voz del rubio.
-Sí, dame un par de minutos.
Cogí mi cazadora y una pequeña mochila negra con todas mis cosas dentro y le dejé una nota apresurada a mi madre para que la viese al volver de hacer la compra. Salí precipitadamente de casa cerrando la puerta con las llaves, bajé por el ascensor y, al pasar frente a los buzones, vi que algo sobresalía del nuestro. Un sobre.
Lo saqué y, al abrirlo, me encontré dos cosas: un mapa y una nota.
Al desplegar el mapa vi que el camino de mi casa al instituto estaba marcado con rotulador, además de varios restaurantes de comida rápida, quioscos, supermercados y otros sitios de interés, junto con una marca en un edificio que no supe identificar. Tal vez quien hubiese hecho las marcas señaló algo por error o algo así. Lo volví a doblar y entonces desdoblé la nota, escrita con una letra un tanto elegante que no pude reconocer.

Señorita Sara Archer:

De camino a casa compré este mapa para ti y marqué algunos sitios que puede que te interesen, además del camino más rápido de tu casa al instituto. Me preocupaba que no te diese tiempo a hacerte con un mapa (aunque sí, sé que está en Internet, pero mejor tener uno a mano) y te volvieses a perder mañana, así que me tomé la molestia en hacer todo esto por ti. Y no, no hace falta que me des las gracias por ello, en serio. Ah, la marca que hay dibujada con forma de X señala mi casa, por si alguna vez necesitas algo. En la parte trasera del mapa está anotado el portal y el piso.
Espero que esto te sea de utilidad, de verdad.
Un cordial saludo.

Bryan Mackenzie.

Nada más ver la firma, sonreí y me recordé a mi misma que, la próxima vez que me encontrase con él, tenía que agradecerle este detalle adecuadamente. Guardé todo en la mochila y me dirigí a la puerta del portal, a través de cuyos cristales pude ver a Keith, Alex y Nadia esperándome.

lunes, 1 de agosto de 2011

Parada veraniega~~

Para que luego nadie crea que me he esfumado con el dinero o algo (?), aviso que desde el día 2 al 29 estaré de vacaciones, y aunque supongo que tenga internet, no creo que pueda actualizar mi historia "Oro y esmeraldas" ni subir cualquier otra hasta que regrese. Escribiré, sí, pero también aprovecharé para descansar la mente después de un lemon que me ha dejado fundida xD. Cuando vuelva intentaré actualizar ese mismo día, si el cansancio me lo permite...

Hasta entonces, see you!

sábado, 30 de julio de 2011

About You And Me - Capítulo 2: About Me - FINAL

Capítulo II – About Me - FINAL

Sí, es verdad. Estoy enamorado de Uruha. Para mí, él es la persona más importante que existe.
Todo empezó hace casi siete años, cuando formamos el grupo. Cuando le conocí, Yune me había hablado antes de él, pero nunca me lo había presentado. Aquel día, cuando entramos a la sala, supe que era él, la persona de la que Yune me había hablado. Aquel día, cuando entramos a la sala, cuando nos miramos y me tendió su mano, supe que me había enamorado. Pero él no lo sabe. Nunca le dije a Uruha lo que sentía por él.
-Yuu, ¿nos vamos ya?-dijo Reita
-Hum, vale, vámonos ya.
Pagamos las bebidas, cogimos las bolsas y comenzamos a caminar hacia la entrada. Reita y Uruha charlaban delante de mí, y volvían a hablar del séptimo aniversario del grupo. Para mí, ese séptimo aniversario tenía dos significados: por un lado es el significado que le da todo el mundo, el segundo, es que se cumplen siete años desde que conocí a Uruha, siete años desde que me enamoré de él.
La razón por la que nunca se lo he dicho es simple. Cuando nos conocimos, se creó una gran amistad entre nosotros, amistad por su parte y amor por el mío, y si al contárselo todo sale mal, nuestra amistad se rompería y el grupo se separaría. Sé que tanto el grupo como nuestra amistad son muy importantes para él, y lo menos que quiero hacer es hacerle daño.
Llegamos a la puerta del centro comercial; estaba lloviendo.
-Esperad aquí, voy a por el coche-dijo Reita dejando las bolsas a nuestro lado. Salió y echó a correr en dirección al coche.
-Ah, Yuu, por cierto-comenzó Uruha. Se quitó mi cazadora y me la tendió-, aquí tienes tu cazadora, que yo ya tengo ^^-sonrió y sacó la cazadora morada que le había enseñado antes a Reita de una bolsa-. Gracias por dejármela ^^
-No tienes por qué dármelas, Shima. Somos amigos, ¿no?
-En eso tienes razón, Yuu ^^-me dijo, poniéndose su cazadora
Amigos... realmente me gustaría que llegásemos a ser algo más que amigos.
Me giré hacia la puerta y vi acercarse a Reita con el coche. Se bajó, vino hacia nosotros y, entre los tres, cargamos todas las bolsas en el coche. Como cuando vinimos al centro comercial, Uru y yo íbamos sentados en los asientos de la parte de atrás del coche.
-Menuda forma de llover, ¿no, Yuu?-dijo Uruha
-Sí, llueve muy fuerte-dije-. ¿Te mojaste mucho, Akira?
-Casi nada-dijo
-Pues ten cuidado, porque como te resfríes...-comencé
-¡Mami-Kai se enfadará!-exclamamos Uruha y yo a la vez, riéndonos con fuerza
Reita condujo hasta la casa de Uruha. Subimos las bolsas a su casa y nos despedimos de él.
-Bueno, Shima, nos vemos esta tarde en el ensayo, ¿vale?-dije
-Eso, nos vemos en el ensayo. ¿Nos vamos, Aoi?-dijo Reita
-Sí, vamos.
Estaba a punto de salir por la puerta cuando sentí que alguien me tiraba del brazo. Uruha.
-¿Hum? ¿Pasa algo, Uru?-le pregunté
-Esto... Yuu, ¿te apetece quedarte a comer?-me dijo
Uruha y yo solemos jugar juntos a la consola, a veces viene él a mi casa y a veces voy yo a la suya. Pero nunca me había invitado a comer (ni yo a él). ¿Por qué este cambio ahora?
-B-bueno, vale ^^-sonreí
-¿Entonces te quedas, Aoi?-dijo Reita
-Sí, me quedo-dije
-Vale. Entonces hasta la tarde, Aoi-dijo Reita saliendo del aparcamiento
-¡Hasta la tarde!-dijimos Uru y yo a la vez
-Bueno, Aoi, tú como en tu casa, ¿vale? ^^-dijo sonriendo-. Voy a hacer la comida, ¿qué te apetece?
-Me da igual, lo que tú quieras ^^
-Vale-dijo de camino a la cocina
Me quité la cazadora, la colgué en el perchero que había al lado de la puerta principal y fui al baño. Abrí el grifo, me lavé las manos y mojé mi rostro; me miré al espejo. Traté de relajarme lo máximo posible, no puedo bajar la guardia. Nunca antes me había quedado a comer en casa de Uruha, realmente nunca habíamos comido juntos, aunque bueno, creo que no será muy distinto de cuando quedamos para jugar a la consola, ¿no? Porque aunque estábamos él y yo solos, estábamos con nuestras mentes puestas en el videojuego. Tengo que tener cuidado, no quiero que se me escape algo que le haga notar lo que siento por él. De todas formas, llevo casi siete años ocultándole lo que siento, no creo que justo ahora meta la pata, ¿no?
Salí del baño y fui a salón. Una vez allí, me senté en el sitio que Uruha tenía reservado para mí (en el sofá, al lado del suyo, que estaba frente a la televisión), cogí el mando de la televisión y la encendí. Miré la pantalla sin ver realmente lo que estaban echando; mi mente estaba demasiado ocupada pensando en Uruha.

//FLASHBACK//

-¡Ahh! ¡Yuu, volviste a ganarme!-exclamó Uruha soltando el mando de la consola
-Como para no hacerlo, si te pasas el rato mirando el paisaje y destruyendo los coches.
-¡Es que los paisajes son muy bonitos!
-¡Jajaja!
Miré a Uruha. Estaba sentado a mi lado, en el suelo, con la espalda apoyada contra el sofá. Llevaba el pelo totalmente liso, algunos mechones esparcidos por sus hombros, otros le caían por el rostro, dando una cisión realmente bella. Bueno, él siempre es así, siempre muestra esa belleza que me fascina.
-¡Tenemos que echar la revancha, Aoi!-dijo Uruha alegremente
-Jajaja, sí ^^-sonreí-, pero creo que tendrá que ser otro día, yo me voy ya-dije mientras me levantaba, pero Uruha se aferró a mi brazo, evitando que me fuese. Le miré.
-No te vayas aún, Yuu-dijo, suplicante.
Justo en ese momento estuve a punto de situarme sobre él y besarle, de susurrar en su oído que le quería, que le amaba, que le necesitaba, de recorrer su piel son mis manos y confesarle que le había amado en secreto durante todos estos años, pero mi lado racional me lo impidió.
-No puedes hacerlo, Aoi, y lo sabes muy bien-pensé-. Él sólo te ve como un amigo, y si te la juegas y sale mal, ¡adiós al grupo!... Y no quiero hacerle daño...
En ese momento creí que iba a romper a llorar y me asusté, porque ¿qué va a pensar de mí si me echo a llorar después de que me haya sujetado por un brazo y me hubiese pedido que me quedara?
Traté de evitar que las lágrimas comenzasen a caer, le miré a los ojos y puse la mejor de mis sonrisas.
-Lo siento, Uru, pero de verdad que tengo que irme, tengo cosas que hacer.
-¡Ya las harás mañana! ¡Quédate!-volvió a suplicar
¿Por que me lo hace tan difícil?
-No, Uru, lo digo en serio, tengo que irme...-le dije
-Oh, está bien...-susurró. Parecía entristecido.
-Lo siento, Shima...-le miré. Me miró a los ojos y sonrió.
-No pasa nada, Yuu ^^ Si no puedes quedarte no pasa nada, ya te quedarás otro día, ¿vale?-su sonrisa era tan extraña, como si fuese falsa. ¿Por qué?
-Vale ^^-sonreí. Me levanté, cogí mi cazadora y fui hacia la puerta, seguido de Uruha-. Bueno, nos vemos mañana Uru.
-Sí, nos vemos mañana. ¡Baibai!
-¡Baibai!
Salí del apartamento, fui hasta el ascensor, entré en él y pulsé el botón de la planta baja. Mientras el ascensor bajaba, apoyé mi espalda contra la pared y, en ese momento, mi barrera se vino abajo y rompí a llorar.
¿Por qué es todo tan difícil?

//FLASHBACK// Fin

-¡Anda, Yuu! ¡No sabía que llorases con las telenovelas!-exclamó Uruha, sobresaltándome.
Llevé mi mano a mi mejilla. Es verdad, estoy llorando. Creo que mis recuerdos me afectan demasiado...
Miré a Uruha sin entender. ¿Dijo telenovelas? Miré hacia la televisión y vi que estaban echando una telenovela. Bueno, creo que realmente me vino bien poner la tele. Miré a Uruha de nuevo.
-Bueno, no suelo llorar viendo telenovelas, pero hay veces que no puedo evitarlo-le dije. La verdad es que no veo telenovelas, pero bueno.
Ya lo veo, jeje ^^-sonrió-. Bueno, que sepas que ya está la comida, ¿vale?
-Oh, vale, voy ahora.
Me sequé las lágrimas con el dorso de la mano, me levanté y seguí a Uruha hasta el comedor. Una vez allí, me fijé en lo que había preparado: ¡arroz hervido! ¡con las ganas que tenía de comerlo!
-Tienes muy buena puntería, Uru-le dije, sentándome a la mesa
-¿Ah, sí? ¿Y eso?-me imitó
-Porque es justo lo que iba a hacer para comer hoy-cogí los palillos y le miré-. Itadakimasu ^^
-Itadakimasu ^^-dijo, y empezamos a comer
No podía dejar de observarlo. Siempre que estoy con él no puedo dejar de observarlo, de recorrerlo con la mirada. Sus gestos, sus rasgos, todo de él me maravilla, me hipnotiza. Muchas veces sueño con acariciar su piel, con besar sus labios, o simplemente con abrazarlo. Muchas mañanas sueño con despertarme con él a mi lado. Muchos días deseo poder decirle lo que siento, decirle que le amo, pero sé que no puedo...
Cada día que pasa siento que todo esto se complica, que mi oportunidad de decirle que le amo se aleja, porque a cada día que pasa hay posibilidades de que conozca a alguien, de que se enamore, y que yo no sea la persona elegida. Bueno, a decir verdad, ni siquiera sé si ya ha conocido a alguien...
Una vez terminamos de comer ayudé a Uruha a llevar todo lo de la comida a la cocina y, cuando traté de ayudarle a fregar, me echó de la cocina diciendo que ni de coña, que ésta era su casa, yo su invitado y que estas cosas un invitado no las hacía, así que me mandó al salón a ver la televisión un rato. Y yo que quería ayudarle...
Después de estar un rato buscando algo interesante que ver noté que me entraba la sed, así que me levanté y fui en dirección a la cocina a por un vaso de agua y, justo cuando iba a entrar, me choqué contra Uruha, el cuál me miró un tanto sorprendido y... ¿sonrojado?
-Ah, Yuu... ¿querías algo?-me preguntó, sonriendo.
Me fijé mejor en él. No, no estaba sonrojado. Serán imaginaciones mías...
-Bueno, la verdad es que tengo un poco de sed...
-Jajaja, viniste justo cuando te iba a preguntar si querías algo para beber-me sonrió-. ¿Te apetece una cerveza?
-Vale. Y si tienes Asahi mejor...
-Claro que tengo. Ahora te la llevo-dijo y entró en la cocina.
Fui de nuevo al salón y me senté en el sofá, esperando que Uruha trajese la bebida. Al poco entró con dos botellas de Asahi y dos vasos, lo dejó todo en la mesa de café frente al sofá y se sentó a mi lado. Cogí la botella de Asahi (ya abierta) y eché su contenido en uno de los vasos.
-Por cierto, Shima... ¿estás... estás enamorado de alguien?-pregunté prácticamente sin pensar. Al momento de hacerlo me arrepentí, pero Uruha simplemente me miró, y respondió.
-La verdad es que sí... ¡por qué lo preguntas?
-S-simple curiosidad...
Él está enamorado de alguien... él ama a alguien... y ese alguien, me temo que no soy yo, porque entonces lo sabría, me habría dado cuenta, me lo habría dicho. ¿Qué voy a hacer ahora?
Se hizo un silencio algo incómodo entre nosotros. Desvié la mirada al vaso. La verdad... me pregunto quién será la persona a la que Uruha ama, si le corresponde, si le trata bien, si es adecuada para él. Cada vez que le imagino con alguien que no sea yo, siento que mi corazón se rompe en mil pedazos, siento que me muero, pero por otro lado, le deseo lo mejor, le deseo que sea feliz. Su felicidad es lo más importante para mí por encima de todo.
Aún sin apartar la mirada de mi vaso, no pude evitar hacerle otra pregunta.
-Shima, hay algo que me gustaría preguntarte...
-Dime, ¿qué es?
Tragué saliva, nervioso por lo que mi pregunta pudiese provocar.
-¿Qué harías si te dijese que me gustas?
Miré a Uruha, esperando ver una reacción negativa por su parte, pero me sorprendí al ver una sonrisa dibujada en su rostro.
-¿Qué qué haría si me dijeses que te gusto?-me miró, sonriendo más aún.-Fácil: esto.
Y entonces, Uruha se acercó a mí, tomó mi rostro con delicadeza entre sus manos y unió sus labios con los míos.
Sorprendido, me quedé totalmente paralizado. Una vez que se separó, dejé mi vaso al lado del de Uruha, y después de mirarle con fijeza a los ojos durante un par de segundos, yo mismo ataqué sus labios con pasión. No pude evitar fijarme en el sabor a cerveza que tenían, y eso, a decir verdad, me gustó. Su lengua se enlazó con la mía con cierto aire juguetón, y sus manos rodearon mi cuello para acercarme más a él. Yo, por mi parte, le sujeté por la cintura y después dejé que mis manos se perdiesen en la suavidad de su piel bajo su camiseta. Cuando nos quedamos sin aire, tuvimos que separarnos. Su mirada clavada en la mía. Ambas respiraciones agitadas. Ambos corazones latiendo con fuerza contra nuestras costillas.
-¿No te habías dado cuenta de lo que siento por ti en todos estos años?-dijo, una suave sonrisa en sus labios.
Me reí.
-Mátame si quieres, pero durante estos siete años que han pasado desde que formamos el grupo, no he sido capaz de darme cuenta de nada-seguí riendo, sin poder aguantarme.
-Serás tonto...-y me besó una vez más, deteniendo mi risa y centrando toda mi atención en él.
Qué tonto soy... siete años enamorado de una persona sin querer decirle que le amaba por miedo a romper nuestra amistad cuando esta misma persona sentía lo mismo que yo... y yo sin darme cuenta de nada...
Pero ahora, por fin, se acabó la espera. Se acabaron los miedos y las dudas.
Lo único que me pregunto es... ¿lo sabrán los demás?

FIN

viernes, 29 de julio de 2011

Tiempo Libre - Capítulo XII - FINAL

CAPÍTULO XII -FINAL-

~PUNTO DE VISTA DE HIROTO~

La verdad es que ya había amado a Shou desde la primera vez que le vi. Amé sus ojos, su sonrisa, su voz, su forma de ser. Era muy entretenido pasar el rato con él, los ensayos del grupo, las grabaciones y los tours siempre eran geniales solo por el hecho de estar con él.
Tora se dio cuenta rápidamente de lo que sentía y me dio consejos muy útiles, y también me dijo, cuando lo supo, que yo le gustaba a Shou. También fue Tora el que me dio la idea para el regalo de cumpleaños de Shou aunque, por supuesto, tuvo que disimularlo.
Cuando por fin, tras tanto tiempo esperando, pude besar a Shou, me sorprendió bastante que me correspondiese, pero ni por un momento me separé de él, hasta que el aire comenzó a escasear y nos vimos forzados a separarnos.
-Hiroto, qué...-comenzó a decir, pero le detuve, colocando un dedo sobre sus labios.
-Te amo, Shou. He estado enamorado de ti desde que entré al grupo... y pensé que esta era la ocasión perfecta para demostrártelo. Que sería el regalo de cumpleaños perfecto...
Se quedó mirándome a los ojos, como hipnotizado, incapaz de hablar. Y yo esperé, esperé hasta que sus labios se separaron y un susurro salió de ellos.
-¿Ya desde entonces...?-se detuvo un instante-. Al igual que yo...
Mi corazón comenzó a latir con fuerza, completamente desbocado. Las palabras se negaron a salir, al igual que de los labios de Shou. Lo único que pudimos hacer en ese momento fue volver a besarnos, recorriéndonos el uno al otro con las manos, saboreando la boca del otro, aún dentro de la piscina.
De pronto, sus manos se colaron debajo de mi camiseta. Supe lo que seguía a esa acción, todo lo que ese gesto suponía, y llevaba tanto tiempo deseándolo... tanto, que me daba igual dónde lo hiciésemos.
Dejé que me quitara la camiseta, que recorriese mi pecho con las manos, que sus manos abriesen el cierre de mi pantalón. Yo, por mi parte, hice lo mismo que él conmigo. Nos tocamos el uno al otro, a un ritmo lo suficientemente rápido como para que nuestras respiraciones estuviesen bastante agitadas. Apoyé la cabeza en su hombro, y pude escuchar sus jadeos en mi oído. Fuertes e intensos, excitándome cada vez más.
Al poco, nos vinimos a la vez, cada uno en las manos del otro.
Shou me empujó hasta el borde de la piscina, haciéndome apoyar la espalda ahí. Le rodeé el cuello con los brazos y, una vez que se hubo deshecho de mis pantalones, coloqué mis piernas alrededor de su cadera.
Sin esperar ni un solo instante, me penetró de forma lenta y dulce, pero no pude evitar soltar un gemido mezcla de dolor y placer. Al llegar hasta el fondo se detuvo, esperando a que le dijese que continuase. Tras unos instantes de pausa, le hice una señal para que continuase, y entonces comenzó a moverse dentro de mí lentamente, con ternura, sin querer ser demasiado brusco.
Al rato, le pedí que aumentase el ritmo de las embestidas, y él simplemente lo hizo, haciéndome enloquecer. No mucho después, ambos terminamos a la vez.
Nos quedamos mirándonos el uno al otro sin decir ni una sola palabra, simplemente nos mirábamos. Hasta que una de sus manos acarició mi mejilla, y sus labios se posaron sobre los míos, en un beso tierno y dulce maravilloso.
Y eso fue suficiente para mí.
Para ambos.
Porque por fin, habíamos conseguido estar con la persona amada. Porque por fin podíamos estar juntos.
Ahora, nuestro tiempo libre, aquél que dedicábamos para nosotros mismos, por fin podríamos dedicarlo a estar juntos. Para toda la vida.

FIN

Fanfic cancelado

Lamento deciros a todos los fans de mi fanfic Tiempo Libre 2 que el fanfic ha sido cancelado. Al estar prácticamente recién empezado, sólo con tres capítulos, y al haber abandonado la temática de JMusic (ya dije en su momento que terminaría Tiempo Libre y About Youn And Me y se acabó), pues he decidido cancelar el fanfic.
Como podéis ver en este link AQUÍ al lado de Tiempo Libre 2 pone 'cancelado', lo mismo que en la propia ficha del fanfic.
Si en algún momento me siento con ganas, quizás lo retome, pero de momento, ha sido cancelado.
Disculpad por las molestias...

Kyara

sábado, 16 de julio de 2011

Serie Welcome to our Dark Business - [TÍTULO SIN CONFIRMAR] - Personajes

Éstos son los personajes de la historia [TÍTULO SIN CONFIRMAR].
*LISTA DE PERSONAJES SUJETA A CAMBIOS

-Principales.

Keith Erikson: 19 años. Cumpleaños 28.01. Pelo rubio, ojos verdes. Posee fuertes ideales sobre el mundo, él mismo y todo lo que le rodea.

Sara Archer: 19 años. Cumpleaños 08.02. Larga melena castaña, ojos negros. Su gran inocencia es lo que la hace vulnerable y fuerte a la vez. Nueva en la ciudad.

Alex Spencer: 19 años. Cumpleaños 30.01. Amigo de Keith y hermano mayor de Nadia. Pelo negro, ojos grises. Sus cualidades son la calma, la paz, la serenidad y la paciencia, pero si se le enfurece aparece su abrasadora ira y su descomunal fuerza. Odia a Bryan.

Nadia Spencer: 18 años. Cumpleaños 05.02. Hermana pequeña de Alex. Pelo castaño, ojos grises. Extrovertida, con gran fuerza de espíritu, siempre con una gran sonrisa.

Bryan Mackenzie: 20 años. Cumpleaños 18.03. Pelo castaño teñido de rubio, ojos azules. Manipulador, retorcido, gran actor, extraño en general. Su trabajo es [CENSORED]. Adora jugar con Alex y respeta (y a la vez adora) el odio que éste siente por él. Es muy misterioso.

Justin Walker: 21 años. Cumpleaños 04.01. Pelo negro, ojos de color castaño claro (a veces usa lentillas de colores). Extravagante, sarcástico, tiene varios pendientes en ambas orejas. No le cae bien Bryan. Es el único capaz de [CENSORED]. Colgado de [CENSORED] al 100%.

Caos Faulkner: 20 años. Cumpleaños 03.03. Chico misterioso que ocasionalmente trabaja para [CENSORED]. Se lleva muy bien con Bryan y a veces ejerce de su [CENSORED]. Casi no se sabe nada de él. Pelo negro, ojos negros, piel pálida. Es muy callado. En realidad está [CENSORED].

Togusa Archer: 22 años. Cumpleaños 30.06. Hermano mayor de Sara. Pelo castaño rojizo, ojos marrones. Se preocupa mucho por Sara, es muy cariñoso y fuerte. En realidad [CENSORED].

Amalia Scott: 19 años. Cumpleaños 06.05. Chica extraña que [CENSORED]. Pelo negro, ojos negros. No se sabe mucho sobre ella.

Leonard James: 21 años. Cumpleaños 30.07. Pelo negro, ojos marrones. Muy calmado, pero cuando se enfada da miedo (aunque no tanto como Alex), es el líder del grupo.

Seri Morrison: 20 años. Cumpleaños 02.06. Pelo rubio con mechas moradas, ojos azules. Es la menor del grupo, y la única chica.

Max Penn: 20 años. Cumpleaños 24.05. Pelo castaño claro tirando a rubio, ojos marrones. Obseso de la Coca-Cola.

Saito Ishihara: 21 años. Cumpleaños 08.09. Pelo castaño (suele peinárselo de punta), ojos verdes. Bastante gracioso, e incluso un poco tonto, es el que lleva a los demás del grupo en su todoterreno.

Faith Walker: 21 años. Cumpleaños 04.01. Pelo castaño claro, ojos dorados. Es bastante maja. Estudia medicina.

Hiroki Matsumoto: 25 años. Cumpleaños 03.08. Pelo rubio largo, ojos negros. Novio de Faith. Es policía, y Justin adora meterse con él. A veces ejerce de [CENSORED] (n/a: no penséis mal).

Emily Jefferson: 19 años. Cumpleaños 14.04. Pelo negro con mechas azules, ojos azules. Es muy alegre y optimista. Vive en la ciudad de origen de Sara.

Mika Collins: 19 años. Cumpleaños 20.09. Pelo castaño con mechas rubias, ojos marrones. Es parecida a Emily, pero tan tranquila como Sara. Vecina de Emily.

Nathaly Logan: 32 años. Hermana mayor de Justin. Pelo castaño, ojos marrón muy claro. Médica.

Christopher Logan: 34 años. Marido de Nathaly. Pelo negro, ojos marrones. Médico.

Siobhan: 27 años. Cumpleaños 20.10. Pelirrojo, ojos verdes. Trabaja en la policía y como [CENSORED].

Holly: 28 años. Cumpleaños 17.11. Pelo rubio, ojos azules. Trabaja como médico en urgencias en el hospital, y también como [CENSORED].

Kim: 26 años. Cumpleaños 02.12. Pelo castaño oscuro corto, ojos castaños. Trabaja en la redacción de un periódico y como [CENSORED].

Robin Thompson: 22 años. Cumpleaños 20.04. Pelo negro largo, ojos azules. Sabe defensa personal. Tiene licencia de armas. En realidad [CENSORED]

Fréderic Biot: 20 años. Cumpleaños desconocido. Pelo rubio, ojos azules. Chico de origen francés de Erasmus en la ciudad. Hermano de [CENSORED]

William Owens: edad y cumpleaños desconocidos. Pelo castaño, ojos marrones. Trabaja como profesor asistente en la universidad. Hermano de [CENSORED].

-Secundarios.

Adam (42) y Marie (41) Spencer: Padre y madre de Alex y Nadia. Empresario y actriz. Pelo castaño, ojos azules y pelo negro, ojos grises.

Theodor (43) y Chloe (42) Erikson: Padre y madre de Keith. Propietario de varios bares y clubs y copropietaria en los locales de su marido. Pelo castaño, ojos verdes y pelo rubio, ojos verdes.

Aaron (44) y Lucía (44) Mackenzie: Padre y madre de Bryan. [CENSORED] y profesora de primaria. Pelo negro, ojos azules y pelo castaño largo, ojos castaños. Ella es española.

Michael (45) y Karen (42) Archer: Padre y madre de Togusa y Sara. Policía y chef. Pelo castaño, ojos marrones y pelirroja de ojos negros.

Serie Welcome to our Dark Business - Darkest Business - Personajes

Éstos son los personajes de la historia Darkest Business.

-Principales.

Alex Spencer: 18 años. Cumpleaños 30.01. Amigo de Keith y hermano mayor de Nadia. Pelo negro, ojos grises. Sus cualidades son la calma, la paz, la serenidad y la paciencia, pero si se le enfurece aparece su abrasadora ira y su descomunal fuerza. Odia a Bryan.

Bryan Mackenzie: 19 años. Cumpleaños 18.03. Pelo castaño teñido de rubio, ojos azules. Manipulador, retorcido, gran actor, extraño en general. Su trabajo es [CENSORED]. Adora jugar con Alex y respeta (y a la vez adora) el odio que éste siente por él. Es muy misterioso.

Justin Walker: 20 años. Cumpleaños 04.01. Pelo negro, ojos de color castaño claro (a veces usa lentillas de colores). Extravagante, sarcástico, tiene varios pendientes en ambas orejas. No le cae bien Bryan. Es el único capaz de [CENSORED]. Colgado de [CENSORED] al 100%.

Caos Faulkner: 19 años. Cumpleaños 03.03. Chico misterioso que ocasionalmente trabaja para [CENSORED]. Se lleva muy bien con Bryan y a veces ejerce de su [CENSORED]. Casi no se sabe nada de él. Pelo negro, ojos negros, piel pálida. Es muy callado. En realidad está [CENSORED].

Siobhan: 26 años. Cumpleaños 20.10. Pelirrojo, ojos verdes. Trabaja en la policía y como [CENSORED].

Holly: 27 años. Cumpleaños 17.11. Pelo rubio, ojos azules. Trabaja como médico en urgencias en el hospital, y también como [CENSORED].

Kim: 25 años. Cumpleaños 02.12. Pelo castaño oscuro corto, ojos castaños. Trabaja en la redacción de un periódico y como [CENSORED].

Robin Thompson: 21 años. Cumpleaños 20.04. Pelo negro largo, ojos azules. Sabe defensa personal. Tiene licencia de armas. En realidad [CENSORED]

-Secundarios.

Aaron (43) y Lucía (43) Mackenzie: Padre y madre de Bryan. [CENSORED] y profesora de primaria. Pelo negro, ojos azules y pelo castaño largo, ojos castaños. Ella es española.

Demetri (43) y Julia (42) Faulkner: Padre y madre de Caos.

Jackson (45) y Martha (43) Thompson: Padre y madre de Robin.

Marc (50) Knox: Fiscal en la oficina del alcalde. Lleva años buscando a sus dos hijos, desaparecidos cuando eran pequeños. Su mujer murió dos años atrás.

Jameson (52) y Kathryn (51) Walker: Padre y madre de Nathaly, Justin y Faith.

viernes, 15 de julio de 2011

Serie Welcome to our Dark Business - Revenge - Ficha

Serie: Welcome to our Dark Business
Título: Revenge

Argumento:
Una semana después de concluir el Caso Knox, Bryan y Caos vuelven a la ciudad tras estar ocho meses ausentes. Pero la situación con la que se encuentran es peor de la que se esperaban: vuelve a haber un asesino en la ciudad, y esta vez ni siquiera el informante sabe de quién se trata.

Tipo: Varios capítulos
Finalizado: No
Público: Mayores de 13
Temática: Romance, yaoi, misterio, drama
Advertencias: muerte de personajes, violencia
Categoría del fanfic: Originales
Lista de capítulos: personajes + intro + -


000. Personajes


00. Intro